A los principios clásicos de la agilidad, Agile Bedrock añade uno que antes no hacía falta enunciar: la orquestación con criterio. La máquina ejecuta; la persona juzga. Orquestar no es operar, sino decidir qué se delega, qué se valida y qué se discute, sin que la cadena de responsabilidad humana quede nunca oculta. De ahí se sigue una regla práctica muy concreta: lo que la asistencia produce y ningún humano puede explicar ni asumir no debería llegar al cliente. Ofrecerse a regenerar el documento no arregla nada, porque la cláusula nueva estaría igual de huérfana: generar una explicación no es lo mismo que poder explicarla.
¿Quieres seguir tirando del hilo? Este tema se desarrolla en Agile Bedrock.
Te enviaremos cada nueva tira cuando se publique.